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¿Se puede comer sano y sabroso?

Muchas personas todavía relacionan una alimentación sana exclusivamente con la pérdida de peso y a su vez con comida poco sabrosa.

La alimentación saludable puede ser sabrosa y además aporta muchos otros beneficios alejados del control de la masa corporal como por ejemplo, salud y vitalidad.

Sabor. Comer sano estimula las papilas gustativas, vuelve más sensible nuestro paladar a la sal, azúcar o la grasa e incrementa la percepción de los sabores naturales, la esencia del alimento.
Vitalidad. Comer sano disminuye la cantidad de insulina y es por ello que tenemos menos sueño tras las comidas. Disminuye el riesgo de padecer enfermedades graves a largo plazo, como problemas cardiovasculares. Disminuye los niveles de cortisol, la hormona del estrés, haciendo que se esté de mejor humor.
Salud. Comer sano es la parte quizás más importante del cuidado de la salud, ya que la asimilación de nutrientes por medio de los alimentos es clave para todo nuestro cuerpo.
Te te presentamos una recopilación de 6 alimentos sabrosos, nutritivos y saludables:
️️️️️️Almendras
Son ricas en magnesio, hierro, calcio, fibra, vitamina E , y riboflavina. Tomar almendras entre comidas, al tener un alto contenido en fibra, presenta un efecto saciante, un recurso ingenioso para disminuir el apetito y no ganar peso. Las almendras, además, tienen efectos cardioprotectores, esto es, promueven la salud del corazón. En general, comer frutos secos todos los días puede prolongar la vida.
Arándanos
Son ricos en antioxidantes, fibras y fitonutrientes que ayudan a que el cuerpo funcione correctamente. Según varios estudios, consumir esta fruta de forma habitual retrasa el deterioro cognitivo. Otras investigaciones sostienen que los arándanos ayudan a reducir la obesidad gracias a los polifenoles, muy abundantes en los arándanos. Asimismo, esta baya reduce el riesgo de hipertensión en un 10%.
Germen de trigo
Es rico en varios nutrientes vitales, tales como la vitamina E, el ácido fólico (folato), la tiamina, el zinc, el magnesio, el fósforo o ácidos grasos esenciales, aparte de ser una fuente interesante de fibra. Entre sus beneficios se encuentran: combatir la fatiga, favorece el transporte de la vitamina A en la retina, ayuda al tránsito intestinal, reduce el insomnio, la ansiedad o el estrés, mejora el aspecto de la piel y el cabello.
Harina de avena
Es rica en hidratos de carbono complejos, así como fibra soluble en agua, que mejora la digestión y estabiliza los niveles de glucosa en sangre. También lo es en vitaminas B, ácidos grasos omega-3, ácido fólico y potasio. Tomar un plato de avena a diario reduce los niveles de colesterol en sangre, especialmente si estos son demasiado altos.
Yogur natural
Es una gran fuente de calcio, fósforo y magnesio. El yogur natural, es decir, el que no contiene una dosis extra de azúcares, posee vitaminas del grupo B, lo que convierte este alimento en un complemento perfecto para actuar contra las infecciones intestinales, ayudando además, a estabilizar la flora, además de combatir las infecciones vaginales.
Nueces
Es una de las mejores fuentes de vitamina B3. Actúa como un fuerte antioxidante, ayudando a desarrollar nuestra capacidad intelectual y reflejos psicomotores, por lo que previene del envejecimiento neurodegenerativas como el alzhéimer.
Charlemos :)